(Por si algún lector poco avisado no lo sabe, estoy separado. Por segunda vez...)
El domingo por la mañana estábamos mano a mano, ella con el portátil y yo con el sobremesa, friqueando y tal, y resulta que en un momento que me descuidé, se le ocurrió hacer un test de inteligencia. En concreto
este y sacó un CI de 98... en un test para adultos que no permite introducir la variante de la edad. Y tiene 11 años...
En fin, dado que a mí personalmente no sé si mi supuesta inteligencia me ha dado en la vida más penas o más alegrías; dado que la inteligencia en las mujeres es una cualidad (aún) menos valorada
per sé que en los hombres; dado que tiene una madre sobreprotectora y un padre que puede que no sea un gran ejemplo... no sé si alegrarme o temblar.
(P.D. Me convenció para que yo también hiciera el test. Lo hice con mucha desgana y a pesar de que mis condiciones actuales... digamos que no son las mejores, saqué 122. Parece que mi capacidad para resolver
inútiles tests aún se mantiene en niveles aceptables...)
Etiquetas: Mensa, Tonterías personales